lunes, 29 de junio de 2026

DECLARACIONES HACE CUATRO DÉCADAS (1987)

El 20 de mayo de 1987 fui entrevistado por la Revista Internacional, que tenía como sede Praga, entonces capital de la hoy desaparecida Checoeslovaquia. La publicación se hacía en muchos idiomas, se distribuía a docenas de países en todos los continentes, y se indicaba que trataba de “Problemas de la Paz y del Socialismo”.

No está demás remarcar que mis palabras fueron pronunciadas hace casi cuarenta años, cuando en el Perú se vivía con la presencia del terrorismo, utilizando lenguaje propio de esa época y para una publicación cuya mayoría de lectores pertenecían o eran simpatizantes “de los partidos comunistas y obreros” en todo el mundo.

SITUACIÓN POLÍTICA HACE 40 AÑOS

Veamos qué pasaba en mayo de 1987, para tener un panorama de la situación política peruana cuando hice esas declaraciones. El líder del Partido Aprista Peruano, APRA, Alan García era el presidente del Perú. Dos años antes le había ganado las elecciones, con más del 50% de los votos válidos, a Alfonso Barrantes Lingán líder de Izquierda Unida, IU, y en esos momentos alcalde de Lima. El APRA tenía mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados. Después de una especie de “tregua” de unos 22 meses, la Confederación General de Trabajadores del Perú, CGTP, ese mes de mayo decretó el primer paro nacional desde que se había iniciado el gobierno aprista. Poco antes hubo un paro policial…

Por otro lado, meses antes, la intervención de García en las elecciones municipales en Lima realizadas en noviembre de 1986, haciendo campaña por el candidato aprista Jorge del Castillo, había logrado la derrota por estrecho margen de Barrantes que iba por la reelección. El escrutinio fue lentísimo, hubo muchas impugnaciones de parte de IU y el Partido Popular Cristiano, PPC, lo que ocasionó que Del Castillo recién asumiera el cargo el 21 de enero, tres semanas después de lo establecido. El margen de votos entre Del Castillo y Barrantes fue muy estrecho.

En esos momentos, la derecha representada por Acción Popular, AP, del expresidente Fernando Belaunde Terry y el PPC estaban totalmente disminuidos. IU atravesaba problemas internos que culminaron al final de ese mes con la renuncia de Barrantes a la presidencia del frente. Yo era secretario general del Partido Socialista Revolucionario, PSR, integrante de Izquierda Unida, IU, y poco antes había tenido una conversación con Barrantes en la que me dio a entender que si IU quería ser gobierno debía deshacerse de sectores ultraizquierdistas (Ver crónica “Propuesta a Barrantes que no pude concretar” del 21 de octubre de 2016).

Pero el terrorismo era lo que principalmente estaba presente en la vida del país. Resultaba una permanente intimidación sangrienta que sufrió el Perú desde 1980 hasta los primeros años de la década del noventa y que marcó la vida de millones de peruanos que tuvimos que soportarlo. En mayo de 1987, los atentados de Sendero Luminoso continuaban, causando en varios de los casos apagones en varias ciudades del país, incluida la capital. Muchos recordábamos como nos sentimos aliviados al iniciarse el mes de enero sin ningún atentado que causara un apagón como en años nuevos anteriores y cómo, el 15 de enero de 1987, hubo uno muy potente que por varias horas dejó en la oscuridad a varias ciudades del país y a Lima, donde además hubo ataques en dos fábricas grandes que sufrieron incendios y contra varios locales de agencias bancarias, una estación de televisión y el Instituto Nacional Penitenciario (Ver crónica “Años nuevos a oscuras” del 30 de diciembre de 2022).

A PUNTO DE INICIARSE CAIDA DE EUROPA ORIENTAL

En el plano internacional, Mijail Gorbachov, aunque todavía no había sido elegido jefe de estado de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, era desde el año anterior secretario general del Partido Comunista de la URSS y se esperaba que el cambio generacional en la dirigencia soviética trajera nuevos aires para esa potencia mundial.

Nadie imaginaba que la “guerra fría” iniciada a fines de los años cuarenta estaba en su último tramo, ya que el mundo cambiaría con el ascenso de Gorbachov al poder y el bloque de los llamados países socialistas desaparecería en los siguientes cuatro o cinco años, en algunos casos sangrientamente (Ver crónica "Vi a Ceausescu un mes antes que fuera fusilado” del 23 de marzo de 2016).

DECLARACIONES SOBRE TERRORISMO

Esa era la situación política cuando me invitaron a declarar para Revista Internacional. Aunque en la conversación previa me enteré de que la revista tenía casi 30 años de existencia, ni mi entrevistador ni yo podíamos suponer que la publicación desaparecería en sólo tres o cuatro años…

Las primeras preguntas fueron con relación al nacimiento del PSR en 1976 y nuestra participación en IU, frente electoral que el año anterior había logrado una importante votación en todo el Perú para las elecciones de alcaldes provinciales y distritales, reafirmándose como segunda fuerza electoral del país. En esos momentos se consideraba que una candidatura de Barrantes en 1990 tenía la primera opción para ganar las elecciones, considerando el desgaste ya iniciado del APRA en el gobierno y la disminución electoral de AP y el PPC.

Pero la entrevista se centró luego básicamente sobre el terrorismo, fenómeno que en esos años se asociaba al nombre del Perú. Me preguntaron cuál era nuestra actitud frente a las acciones de Sendero Luminoso. Mi respuesta fue la siguiente:

…No es para nosotros a través de acciones terroristas como se puede avanzar hacia la liberación de nuestro país. No tenemos nada en común con Sendero Luminoso. Nos diferencia desde concepciones ideológicas que los llevan a ellos, no sé si conscientemente, a trabajar por un modelo similar al que en Kampuchea se quiso implantar en el pasado. Y el desconocimiento de la importancia del movimiento popular, que los lleva a ellos a enfrentarlo, o tratar de sobrepasar con acciones terroristas lo que solamente se logra con la acumulación de fuerzas del pueblo. Sendero Luminoso considera a todo el mundo como enemigo de sus acciones. Los miembros de esta organización no encuentran ninguna diferencia entre lo que son efectivamente movimientos de liberación en el mundo, lo que son procesos de construcción del socialismo o lo que es política de la burguesía reaccionaria. Ellos perciben con bastante ingenuidad según algunos, o bastante soberbia según otros, que sus posiciones son el centro de lo que es una nueva posición revolucionaria en el mundo. Nos parece que en la práctica sólo está ayudando al imperialismo”.

Y añadí “Sendero Luminoso viene dando condiciones en el país que puede ayudar a la derecha derrotada electoralmente y arrinconada políticamente a encontrar argumentos para una represión que vaya fundamentalmente contra el sector democrático. Son alrededor de siete mil muertos lo que la violencia ha creado en los últimos años en el país. Y condenando las masacres que por parte de las fuerzas policiales o militares se han dado en el país, no podemos desconocer el hecho de que gran parte de esos asesinatos son acciones de Sendero Luminoso. La mayoría, si no la totalidad de los muertos de Sendero Luminoso no tiene absolutamente nada que ver con lo que son los sectores dominantes del país. Campesinos, obreros, incluso soldados y policías muertos no han modificado en nada de las condiciones de dominación que existen en el país. Esa masacre ha significado que hogares humildes se sigan enlutando en nuestro país”.

PENSABA QUE BARRANTES SERÍA PRESIDENTE

Preguntaron después cuáles eran, en mi opinión, las vías para normalizar la situación en el Perú. En mi respuesta estaba implícita la posibilidad que ganáramos las elecciones tres años después, con el liderazgo de Barrantes: “La izquierda no puede desconocer que tiene que encontrar respuestas a una pacificación del país. Tras obtener una posición significativa en las elecciones generales y municipales, Izquierda Unida puede convertirse en el frente dominante en 1990. Un mínimo de responsabilidad obliga desde ahora a que se plantee una salida para la situación de violencia que existe en el país. Pensamos que hay por lo menos dos puntos en los cuales debe basarse una política para pacificar el país”.

Añadí: “Primero, hay que dar solución a los problemas económicos y sociales que originan las condiciones de pobreza más extrema en varias zonas del país. De esta manera se podrá cortar de raíz las causas por las que algunos grupos sociales alimentan a Sendero Luminoso. Pensamos que es por la vía de la transformación y la priorización de las salidas económicas a los problemas regionales donde se puede trabajar. Y no es priorizando las soluciones de tipo militar o policial.

Pero hay un segundo punto con relación al enfrentamiento de la violencia que tiene que ver con la necesaria democratización de la vida del país. De lo que se trata es de que Izquierda Unida logre ser la alternativa que finalmente derrote políticamente a Sendero Luminoso y deje sin opción a agrupaciones de este tipo.

Y continúe: En el plano estratégico resulta muy importante que el pueblo del Perú y de otros países de América Latina reconozcan que es en formas nuevas de democracia donde se encuentra una gran base de acumulación de fuerzas. La derecha que siempre levantó la democracia como su propiedad y señalaba a la izquierda como antidemocrática, no es capaz hoy día de soportar la fuerza que está surgiendo a partir de formaciones democráticas que tienen su base en el pueblo. Me refiero a cosas tan significativas en el caso peruano como las organizaciones de los pueblos jóvenes, de las madres de familia en los mismos pueblos, los comités del vaso de leche que pueden parecer algo muy extraño en otras latitudes, pero que en el Perú es la organización de las propias madres de familia para garantizar que cada niño pueda por lo menos tomar un vaso de leche al día. Mencionemos también las rondas campesinas que son organizaciones de autodefensa contra el abuso policial, contra los robos, pero también contra las acciones de Sendero Luminoso. Es decir, en la medida en que la izquierda Unida sea capaz de potenciar estas formas, en algunos casos embrionarias, de democracia directa y democracia que surge de las propias bases populares, habremos ganado no solamente al fenómeno Sendero Luminoso, sino definitivamente frente a la derecha del país”.

SE REQUERÍA DEMOCRATIZAR EL PERÚ

Se me preguntó luego qué sectores del país podrían aportar decisivamente a la democratización del país. Mi respuesta fue:

“En este proceso, evidentemente, le toca a la Izquierda Unida un papel fundamental También la organización sindical, el campesinado y las masas en general son las que están llamadas a concretar el esfuerzo que a nivel del movimiento político realice Izquierda Unida. Hay una tradición en nuestro país de lucha muy intensa de las mujeres. En los últimos años, las grandes huelgas mineras han sido acompañadas en la totalidad de los casos por la presencia de las mujeres. Sea preparando las ollas comunes, en algunos momentos, pero también en manifestaciones frente a la represión policial. Y en algunos de los casos, participando con sus hijos en marchas de cientos de kilómetros, marchas de protesta que culminan en la capital…”

Además, hablé sobre el papel de los militares en la democratización que el Perú necesitaba: “Cabe recordar que en nuestro partido al momento de la fundación había militares en situación de retiro. Estos militares siguen en el partido. Uno de nuestros senadores, Jorge Fernández Maldonado, no solamente ha sido militar durante 35 años, fue comandante general del Ejército, es decir alcanzó el más alto rango. El presidente del partido desde el momento de la formación de nuestra organización, el general Leonidas Rodríguez, ha tenido también una experiencia desde soldado hasta llegar a general. Esto nos permite tener una apreciación especial con relación a la Fuerza Armada. Hace tiempo que en nuestro país debió dejarse de lado una diferenciación entre aquellos que visten uniforme y los que no lo visten. Esto a la larga ha servido para que la derecha se aproveche y, en determinados momentos, haya tenido militares que gobernaron en su nombre en el país. Y en determinados momentos también haya tenido la amenaza de un golpe militar para poder controlar el gobierno civil. Sucede que la lucha de clases cruza también las instituciones…”

Remarqué: “… si la izquierda peruana da por sentado ya que la Fuerza Armada es parte del campo enemigo, no solamente está entregando una institución importante del enemigo, sino que adicionalmente está dejando de lado importantes contingentes que en momentos de opción final puede optar por el campo popular”.

RECONOCIMIENTO AL GENERAL VELASCO

Y hablar de estos temas me permitió enfatizar nuestra opinión sobre lo que había vivido el país años atrás, remarcando: “Todos hoy día reconocen que el gobierno que históricamente ha sido el más significativo para el Perú ha sido el del general Velasco Alvarado, que fue un gobierno militar y que cumplió el rol que ningún gobierno civil había cumplido en el país. Realizó reformas importantes para liquidar a la oligarquía nacional, elevó considerablemente el papel del Estado en el sistema bancario y financiero y creó una serie de empresas productivas. En el terreno internacional no se limitó a avances de carácter puramente retórico, sino que abrió por primera vez en nuestro país relaciones con todos los países del mundo. A partir de esta experiencia, nos parece que sería totalmente erróneo no considerar que se dan en nuestro país condiciones especiales en relación con la participación del ejército en un esfuerzo de democratización y desarrollo nacional que puede encabezar la izquierda en el futuro”. 

Evidentemente estas últimas palabras no tuvieron en cuenta que la posibilidad de un gobierno de Barrantes se esfumó cuando no fue posible, para muchos, mantener la unidad del frente a cambio de darle bastante más presencia en su dirección a sectores que no considerábamos que estaban dispuestos a jugarse por la democracia (Ver crónica “Cuando la unidad no fue posible” del 29 de enero de 2019). Mucho menos consideré en esa época que la derecha disminuida de entonces, tendría nuevos bríos en siguiente siglo. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario