viernes, 27 de marzo de 2020

HABLEMOS DE TOQUES DE QUEDA (1973 -1992)


La reunión recién había comenzado alrededor de las diez de la noche y faltaba una hora para que se iniciara el toque de queda. No me había equivocado calculando que no terminaríamos a tiempo. Estaba preocupado por no poder confirmarle que no llegaría a Ana María, mi esposa, que en esos momentos estaría ya acostada en mi casa donde mis tres hijos estarían dormidos. No podía mandarle un mensaje o llamarla al teléfono celular, ya que estábamos en el segundo semestre de 1986 y esos aparatos no existían.