En víspera
de las elecciones generales de 1980 se produjo un hecho que inicialmente pasó
desapercibido: la quema de las ánforas que debían utilizarse para esos comicios
en el lejano distrito de Chuschi, en la provincia ayacuchana de Cangallo. Aunque
nadie lo supo en esos momentos, ese 17 de mayo Sendero Luminoso había iniciado
sus acciones terroristas que desatarían más de doce años de violencia en el
país, con un saldo de varias decenas de miles de muertos.
domingo, 29 de diciembre de 2019
viernes, 29 de noviembre de 2019
CANDIDATO NOS AVISÓ POR LOS DIARIOS QUE SE IBA (1980)
Serían las diez de la noche del 19 de febrero de
1980, cuando Antonio Meza Cuadra, secretario general del Partido Socialista Revolucionario, PSR, estacionó
su Volkswagen en una apacible calle de la zona antigua de Miraflores. No había
mucha luz en esa calle con casas de uno o dos pisos y en muy pocas de ellas se
observaba ambientes iluminados, aunque en algunas ventanas se notaba el reflejo
de los televisores, casi todos en blanco y negro. Prácticamente no había
circulación de vehículos cuando nos dirigimos a una de las casas.
miércoles, 30 de octubre de 2019
EL MURO DE BERLÍN Y LA UNIFICACIÓN ALEMANA (1989)
Aunque la República
Democrática Alemana fue oficialmente disuelta el 3 de octubre de 1990 cuando los
territorios que la integraban se transformaron en estados que pasaron a formar
parte de la República Federal Alemana, lo más simbólico sobre ella había
ocurrido menos de un año antes, la noche del 9 de noviembre de 1989, cuando el
muro de Berlín dejó de impedir el cruce de ciudadanos de la RDA a Berlín
Occidental, enclave de la RFA en territorio germano oriental o cuando, como
dirían los titulares periodísticos en todo el mundo: “Cayó el muro de Berlín”.
viernes, 27 de septiembre de 2019
JUNTANDO MONEDAS (1964 – 1990)
En los años en que -en razón de militancia y dirigencia política-
viajé por numerosos países nunca lo hice llevando una bolsa de viaje facilitada
por mi organización política, ni tampoco estuve en situación económica tan
buena como para disponer de una cantidad de dólares que me permitiera viajar
con la seguridad que no sólo podía hacer compras sino afrontar cualquier
eventualidad.
NO SE PUEDE ATENTAR CONTRA LAS COSTUMBRES (1955)
Comenzaba julio de 1955, tenía casi un mes de haber
cumplido 13 años y estudiaba en la Gran Unidad Escolar Tomas Marsano, que año y
medio después cambiaría su nombre a Ricardo Palma. Aunque la cercanía de los
desfiles escolares motivaba el entusiasmo de mis compañeros, yo me sentía algo
frustrado. Sabía que, al igual que el año anterior, no desfilaría porque era muy
bajo, uno de los de menor talla entre los que cursaban el segundo de
secundaria.
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