viernes, 21 de octubre de 2016

PROPUESTA A BARRANTES QUE NO PUDE CONCRETAR (1987)

Habíamos terminado el almuerzo poco antes. Era el 13 de mayo de 1987 y estábamos a diez mil metros de altura. Me sentía algo confundido con el cambio horario, pese a la escala de más de 20 horas en París (Ver crónica “Un carajo en Paris” del 1° de noviembre de 2012) de cuyo aeropuerto habíamos partido unos 75 minutos antes. Volábamos en un avión de Air France que nos trasladaba desde París a Sofía. Rolando Breña y Juan Borea dormitaban en sus asientos cuando Alfonso Barrantes se levantó del suyo para estirar las piernas. Lo esperé casi al final del pasillo donde hacía unos minutos estaba parado, luego de caminarlo varias veces de ida y vuelta. Yo era secretario general del Partido Socialista Revolucionario, que integraba Izquierda Unida, el frente que presidia Alfonso. Nos pusimos a conversar y de pronto le dije sin intentar disimular mi preocupación: Alfonso, hace más de cuatro meses que dejaste de ser alcalde de Lima y estoy enterado que ahora que has regresado a tu oficina te visita mucha gente, pero va a buscar a su líder no a su abogado ¿de qué vas a vivir?

¿SER CASI SIETEMESINO TRAE SECUELAS? (1942/65 - 2002)

Cuando llegó mi padre acompañado de un médico muy amigo para atender el inminente nacimiento prematuro de su primogénito, ya habían pasado algunos minutos de mi nacimiento. En la cama estaba yo morado de frío unido a mi madre por el cordón umbilical. El médico anudó el cordón y procedió a cortarlo. Mientras mi abuela me cubría con alguna manta, el médico se dedicó a atender a mi madre, porque si había que salvar a uno, tenía más sentido preocuparse por la joven mujer que acababa de tener un parto sin ninguna ayuda y no por una endeble criatura que no alcanzaba los siete meses de formación y cuyo aspecto no daba muchas esperanzas. Después de estar seguro que la madre estaba bien, comenzó a examinarme con mucho esmero y declaró que con muchos cuidados podría salir adelante…

viernes, 23 de septiembre de 2016

REAFIRMAR LA DEMOCRACIA SIEMPRE (1984)

El 16 de abril de 1984 se inauguró el Seminario “Democracia y Socialismo en el Sur de América” organizado por el Partido Socialista Revolucionario del Perú. Culminaba así la etapa de preocupación de distintos partidos latinoamericanos por encontrar un foro que les permitiera estrechar lazos, compartir experiencias, presentar esfuerzos de reflexión, para ver si era posible avanzar en esfuerzos organizativos de mayor envergadura. Varios encuentros ocasionales de dirigentes habían servido para que fuerzas socialistas de distintos países encontraran que era posible hacer un seminario que los reuniera.

UN PASAPORTE QUE NUNCA SE PUDO USAR (1977)

Cuando el viernes 18 de noviembre de 1977 llegamos a Bruselas, estábamos más o menos a la mitad de la gira de un grupo de dirigentes del Partido Socialista Revolucionario para presentarlo a diversos partidos de Europa, tener conversaciones con autoridades y parlamentarios, así como ofrecer conferencias de prensa y participar en charlas sobre la situación política peruana. Como lo he narrado en varias otras oportunidades, como sub secretario general del PSR viajé desde Lima para iniciar esa gira en Suecia donde me encontré con los generales Leonidas Rodríguez y Arturo Valdés y con Rafael “Rafo” Roncagliolo quienes arribaron desde México donde vivían exiliados.

AMISTAD SE CONSERVA A TRAVÉS DE LOS AÑOS (1954/58 - 2016)

En el Centro de Convenciones “Daniel Alcides Carrión” del Colegio Médico del Perú, la presentación de Walter Chuquisengo Martínez, como expositor del tema “Nuevas fronteras en el tratamiento de la enfermedad de Alzhéimer” motivó aplausos de quienes se preparaban a escucharlo. La mayoría de los asistentes eran médicos y buena parte de ellos integrantes de la Promoción Julio A. Gastiaburu 1966 de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos que con ésta y otras actividades académicas y sociales celebraban sus Bodas de Oro de egresados. Walter destacado integrante de esa promoción, había llegado la noche anterior desde Miami -donde ejerce su profesión hace décadas- para pasar cinco días de celebraciones con sus condiscípulos con los que comenzó estudios universitarios en 1959. Aunque conocer sobre Alzhéimer es importante, más aun en esta etapa de la vida, mi presencia en la mañana del último 14 de setiembre tenía principalmente otro motivo: saludar al amigo con quien comenzamos nuestros estudios secundarios en 1954.