Retrocedo medio siglo hasta fines de octubre y las tres primeras semanas de noviembre de 1976. Y trato de reconstruir un día cualquiera de esa etapa. Pasadas las once de la noche dejaba en su casa a José María -Chema- Salcedo. Ambos integrábamos la flamante Dirección Nacional del Partido Socialista Revolucionario, PSR, que presidía el general Leonidas Rodríguez Figueroa. Esa dirigencia inicial había sido autoconvocada y nos habíamos impuesto la tarea de fundar el partido.