En los años en que -en razón de militancia y dirigencia política-
viajé por numerosos países nunca lo hice llevando una bolsa de viaje facilitada
por mi organización política, ni tampoco estuve en situación económica tan
buena como para disponer de una cantidad de dólares que me permitiera viajar
con la seguridad que no sólo podía hacer compras sino afrontar cualquier
eventualidad.