El
reciente debate sobre el financiamiento de los partidos en la nueva legislación
electoral que se está planteando, me hicieron retroceder casi 60 años. Hace
algún tiempo, revisando una pequeña agenda que tuve en 1959,
encontré que el 2 de marzo aparecía una inscripción escueta: S/ 20. Después de
pensar varios segundos me acordé de qué se trataba: era mi cuota mensual para
el Partido Demócrata Cristiano al que me había inscrito días antes, el 23 de
febrero. Lo comprobé al ver que aparecía la misma cantidad también los días 2 de
los siguientes meses, salvo agosto que cayó domingo.