En la primera quincena de setiembre de 1979, después de poco más de
una semana de iniciada la huelga de hambre que realizaban en la Casona de San
Marcos varios dirigentes políticos, el hecho dejó de ser un problema de orden
público para el gobierno de Morales Bermúdez pasando a convertirse en un suceso
que generaba preocupación internacional pues volvía los ojos de los
observadores a nuestro país (Ver
crónica “Una huelga magisterial con gran apoyo” del 19 de septiembre de 2014).